Me fui a clase con un poco de mal cuerpo pero dispuesta a repasar para el examen. Es increíble convencerte a tí misma de que algo te importa cuando no te importa lo más mínimo. Resulta que no quiero suspender el examen de esta tercera lengua la semana que viene cuando, a la vez, me importa un pepino.
Una vez en clase llegó una compañera/amiga a la que ya conocía de antes y me contó, nada más llegar, que estaba muy cansada del fin de semana porque se había mudado. No necesité nada más para saber que se había ido a vivir con su novio. En la forma en que me dijo aquello me di cuenta de que estaba modulando la forma de decir: estoy viviendo con mi novio, me hace muchísima ilusión y soy super feliz! Me alegré muchísimo por ella, es una tía genial y siempre es agradable ver a la gente feliz. Sólo que eso me hizo volver a pensar y resulta que esta semana hace dos años que él y yo nos fuimos a vivir juntos. Esta semana en 2010 él y yo unimos nuestra historia bajo el mismo techo. Y eso me hace sentir melancolía. No quiero sentir tristeza pero es algo que está ahí. Lo intentamos y no funcionó. Dormía contigo, me jodí la vida y ahora ya no sé ni si estás vivo.
Después me contó muy emocionada que su madre y su suegra le habían dado sábanas, sillas, la cubertería, etc. Y que no habían tenido que comprar nada. Me siento feliz por ella, aunque sea extraño. Le deseo que su historia funcione y quiero seguir viéndola así de feliz. Coño, se ha ido a vivir con la persona que quiere. Es para estar feliz!! Ojalá y sean muy felices!
Quiero volver a ser yo y lo conseguiré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario